


Pluma de plata h 10 cm 2 surtidos
Una pluma plateada, ligera como un soplo de aire, pensada para moverse entre las ramas y captar la luz del árbol. Alta 10 cm, disponible en dos surtidos que varían ligeramente en la forma, para un efecto menos repetitivo entre las decoraciones.
- Material. Irrompible, color plata.
- Altura. 10 cm.
- Surtidos. 2 variantes, vendidas como pieza individual.
- Estilo. Elegance, rústico, shabby chic.
- Tarjeta de crédito o débito
- PayPal
- Klarna, también en 3 plazos
Entrega estimada en 2–4 días laborables
Ligereza que brilla
La pluma que danza entre las ramas
Hay algo natural y a la vez festivo en una pluma que se posa sobre el árbol: recuerda al vuelo, a la ligereza, a un movimiento que las esferas lisas no tienen. Esta pluma plateada, alta 10 cm, aporta precisamente esto: un toque luminoso y delicado, capaz de moverse apenas con el paso del aire y de captar cada reflejo de las luces.
Está pensada en dos surtidos, de modo que colgando más de una el efecto no sea nunca idéntico, sino variado, como ocurre en la naturaleza cuando las plumas caen ligeras de una rama a otra.
El material y el color
Realizada en un material irrompible color plata, resiste bien el manejo y los traslados de una temporada a otra, manteniendo intacto su brillo.
Las medidas
- Altura. 10 cm.
- Surtidos. 2 variantes disponibles, vendidas como pieza individual.
Dónde colocarla y cómo combinarla
Encuentra su lugar entre las ramas del árbol, pero también en guirnaldas, centros de mesa o como detalle en un paquete de regalo. Su estilo se presta tanto a una decoración elegante y sobria como a un ambiente más rústico o shabby chic, porque el tono plata combina con casi cualquier paleta navideña, desde los blancos y dorados hasta los rojos más cálidos.
Preguntas frecuentes
Se trata de dos variantes de la misma pluma, pensadas para introducir pequeñas diferencias al colgar más de una en el árbol.
El color plata y la forma de pluma se prestan bien también a decoraciones invernales o a un uso más amplio, no ligado únicamente al árbol de Navidad.
Un detalle ligero, para dejar que se mueva entre las ramas como si acabara de posarse allí.